" no entendemos el idioma
de los doctores
por eso no nos entienden...
tampoco nuestra enfermedad
Si no nos entienden
no nos respetan
dicen en su corazón
que no sabemos nada de nada"
(extracto de un poema en idioma tojolabal, traducido en el libro Los Hombres Verdaderos, de Carlos Lenkersdorf)
de los doctores
por eso no nos entienden...
tampoco nuestra enfermedad
Si no nos entienden
no nos respetan
dicen en su corazón
que no sabemos nada de nada"
(extracto de un poema en idioma tojolabal, traducido en el libro Los Hombres Verdaderos, de Carlos Lenkersdorf)
La indignación es un sentimiento que me cruza la garganta y llega de golpe atorándome. El sentimiento le gana a mi razonamiento y actúo sin pensar mucho.
Leyendo un libro sobre estudios de lengua tojolabal, un idioma de un pueblo originario de México, me topé con ese poema y no puede evitar detenerme y pensar en todas las veces que me ha tocado presenciar ese tipo de situaciones, que al final sólo encierrran una inmensa discriminación que trata de poner por superior la cultura dominante que sería la occidental, y no entender a las personas que pertenecen a una cosmovisión diferente.
Cuántas veces mi tío abuelo Rosamel fue al médico y no lo atendieron bien en el consultorio y lo trataban de descuidado por andar con ropas viejas...
Cuántas veces las paramédicas y enfermeras ninguneaban a la gente que llegaba sudada por andar a caballo. Pero era la única forma de trasladarse de Liquiñe al policlínico de Coñaripe... y ahí estas "señoritas" (y es que acá a todo lo con uniforme se le dice señorita) gritoneaban a los pacientes tratándole de hediondos, ignorantes...
Me dio pena, estoy en el sur, ese tipo de situaciones siguen produciéndose en muchos otros ámbitos... quien no es de aquí no lo ve, se hace el ciego o pasa con una gran venda, es el turista que viene a buscar un bronceado, que por estos días se esconde tras la lluvia sucesiva y el frío que no quiere irse... cuántos parientes han sido tan mal atendidos y tratados de ignorantes porque recurren primero a las medicinas de nuestro pueblo antes que a la medicina "tradicional", el tío Roberto, el tío Gilberto, la tía María, el tío Rosamel, el tío Carlitos... todos murieron muy tristes.
Pero estoy acá, en mi sur, nada importa más que mis penas sempiternas, las penas que me movilizan, las penas que me han visto hacerme mujer, domomapuche... sólo acá mis penas decantan al sentir ese frío que cala en la médula, el sentir el olor del humo de la cocina a leña, sólo acá puedo planear bien. Darme cuenta de quién soy y por qué. Saber hacia dónde iré y que siempre volveré, porque mis raíces están acá, en estas tierras negras y húmedas, donde no debo andar explicando mis costumbres, donde no soy la exótica, donde soy la maiguito, la mayi, la toquita, la buena para comer habas con lonkokulanto y mayopoñe... a veces, no sé cuánto más uno tenga que hablar para que lo entiendan, es decir, por qué se debe andar explicando todo y no es mutuo, es el no-conversar, es el ser entendido como otredad, como material etnográfico, como testigo y no como alguien con quien conversar, compartir...
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La foto es de mi tío abuelo Gilberto Catricura Pichumilla, él falleció hace muchos años... cuando regresamos a vivir al sur con mi familia el '98 él nos llevó muchos notros (son unos árboles nativos que dan flores rojas) , cerezos, coigües traídos desde la montaña para que los plantásemos y tuviéramos árboles en el peladero arenoso donde llegamos a vivir... siempre fue tan cariñoso, como buen sureño, como buen mapuche... la foto la saqué de un documental que anda dando vueltas en la red, de hecho dudo que mi tío alguna vez haya visto aquel documental y que haya visto esta foto, yo lo descubrí hace varios años atrás cuando enseñaba mapudungun y quería mostrar cómo era un nguillatun y precisamente me encontré con el nguillatun de mi tierra de Pucura, acá el link para que lo bajen y vean http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=BigDownload&id=127 o desde acá directamente
mi mamá lloró al ver este documental, porque lo vio por primera vez en Santiago, tan lejos de su tierra, de su no-tierra, ver que tantos de los que aparecen ya no están vivos...



