Otro 12 de octubre más. Inicio del fin. Inicio de la resistencia más tenaz. Resistencia en contra de la dominación invasora que nos ha querido ocultar, blnaquear, asesinar, silenciar. Estamos acá. Las vces cada vez emergen con más fuerzas y nuevas generaciones llevan consigo el legado de los abuelos, aquellos que han habitado esta tierra desde hace mucho más que 5 siglos.
Yo no le debo nada a nadie. Me gusta ser así. Sin embargo me han debido respeto y mi corazón aún no ha perdonado. Ya no sé si quiero perdonar. Siento que no debo si es que nadie me ha pedido perdón jamás. Mi madre está tirada en la cama descansando, su cuerpo ya está deteriorado de tanto trabajar y lleva así ya más de 4o años ¿mamá alguna vez se cansará de cansarse? y sigue, este sistema está hecho para los poderosos, para que ellos se enriquezcan a costa de quienes no pudieron estudiar más. Pero el sistema no puede contra el orgullo y la dignidad. "Gracias señora María Eugenia", dijo mi madre cuando en un arrebato de histeria la 'patrona' la echó del trabajo porque mi madre pidió muchos permisos para ir al médico la última semana. Dolores de espalda, huesos y de cabeza ya hacían imposible seguir así. El cuerpo pedía auxilio. "Se le fue la indiecita a la María Eugenia", dirán, esa 'indiecita' que cocina tan bien, esa 'indiecita' que ha sido 'nana' desde los 11 años.
Acá estamos, ahora. Descansando. No hay nada que perdonar ni celebrar. Días como estos pretenden que se celebre la barbarie más atroz. Porque los bárbaros fueron ellos que creyeron que podían enseñarnos sobre Aristóteles y el moviemiento solar, las estrellas y la luna, cuando nosotros ya teníamos nuestro kultrun que nos guiaba en conjunto con el Wenu Leufu...
Estos días han sido demasiado especiales. en internet inicié una mini campaña y envié una foto a algunos amigos que solidarizan con el movimiento mapuche y en realidad con toda la lucha de los demás hermanos de pueblos originarios de América Latina. Siempre hay esperanza. Qué haríamos sin esperanza todos aquellos que luchamos por cambiar un poco o mucho este sistema... Al respecto, Alexis Cortés, un compañero de antaño, pegó en Facebook la foto que difundoy un texto maravilloso que salió en Crónica Roja hace ya tantos años (paskin universitario en el que participé alguna vez...)
Acá el texto:
Exposición del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de
Jefes de Estado de la Comunidad Europea (08/02/2002).
'Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses.
No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.
Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan MARSHALLTESUMA'', Para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados... por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, sin canal. En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman, según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los Indoamericanos. Pero sí exigimos la firma de una
Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...'
Yo les voy descubriendo…
ésta es la foto que difundo por internet para quien quiera apoyar la lucha de mi pueblo. La tomé en una de las tantas marchas no autorizadas donde hubo mucha represión.

Yo no le debo nada a nadie. Me gusta ser así. Sin embargo me han debido respeto y mi corazón aún no ha perdonado. Ya no sé si quiero perdonar. Siento que no debo si es que nadie me ha pedido perdón jamás. Mi madre está tirada en la cama descansando, su cuerpo ya está deteriorado de tanto trabajar y lleva así ya más de 4o años ¿mamá alguna vez se cansará de cansarse? y sigue, este sistema está hecho para los poderosos, para que ellos se enriquezcan a costa de quienes no pudieron estudiar más. Pero el sistema no puede contra el orgullo y la dignidad. "Gracias señora María Eugenia", dijo mi madre cuando en un arrebato de histeria la 'patrona' la echó del trabajo porque mi madre pidió muchos permisos para ir al médico la última semana. Dolores de espalda, huesos y de cabeza ya hacían imposible seguir así. El cuerpo pedía auxilio. "Se le fue la indiecita a la María Eugenia", dirán, esa 'indiecita' que cocina tan bien, esa 'indiecita' que ha sido 'nana' desde los 11 años.
Acá estamos, ahora. Descansando. No hay nada que perdonar ni celebrar. Días como estos pretenden que se celebre la barbarie más atroz. Porque los bárbaros fueron ellos que creyeron que podían enseñarnos sobre Aristóteles y el moviemiento solar, las estrellas y la luna, cuando nosotros ya teníamos nuestro kultrun que nos guiaba en conjunto con el Wenu Leufu...
Estos días han sido demasiado especiales. en internet inicié una mini campaña y envié una foto a algunos amigos que solidarizan con el movimiento mapuche y en realidad con toda la lucha de los demás hermanos de pueblos originarios de América Latina. Siempre hay esperanza. Qué haríamos sin esperanza todos aquellos que luchamos por cambiar un poco o mucho este sistema... Al respecto, Alexis Cortés, un compañero de antaño, pegó en Facebook la foto que difundoy un texto maravilloso que salió en Crónica Roja hace ya tantos años (paskin universitario en el que participé alguna vez...)
Acá el texto:
Exposición del Cacique Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de
Jefes de Estado de la Comunidad Europea (08/02/2002).
'Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.
Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.
El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.
Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses.
No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.
Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan MARSHALLTESUMA'', Para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados... por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, sin canal. En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman, según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los Indoamericanos. Pero sí exigimos la firma de una
Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...'
Yo les voy descubriendo…
ésta es la foto que difundo por internet para quien quiera apoyar la lucha de mi pueblo. La tomé en una de las tantas marchas no autorizadas donde hubo mucha represión.
1 comentario:
Yo soy española y tampoco me gusta esa celebración por los motivos que expones.
Aquí, en las escuelas, es muy básico saber que Cristobal Colón descubrió América. Incluso de pequeña me daba qué pensar pero ¡¿qué iba a saber una niña?!Había que hacer caso a los mayores que eran los sabios y repetir la lección como loritos.
Publicar un comentario