Abrí los ojos a eso de las 7 de la mañana por el frío que golpeó mi nariz y el torrente de mocos que se avecinó rápidamente. Miré a través de la ventana del bus JAC (y pucha que es rico viajar en JAC, gastar 2 lukas más y saber que se llegará sano y salvo)... todo afuera amarillo, trigo listo para la cosecha, llovizna, nubes, verde verde verde, canelos del porte que deben ser los canelos (no como crecen en Santiago): ¡Bienvenida al sur Margarita!
Mi viejo me fue a esperar al crucero de Traitraico, se echó una puerta trasera del añoso furgón. Llego al campo, una oveja nos salió a mirar, los perros salen a recibir y las gallina con pollitos nuevos huye en medio del rocío.
Veo a mi gato, "el largo" y está tan reflaco, pero sigue cariñoso y seductor (mi hermano me cuenta que mis viejos se quieren llevar al Largo a Santiago porque acá está muy feo y echa de menos)
Así es el sur: lluvia
Dónde comienza el sur ¿? donde comienza la lluvia en pleno verano.
Así es la visitante que viene de la capial, que llegó cargada de equipaje y encargos y es que sino se es del sur y del campo, es imposible entender cómo es que uno viaja con tanta cosa creyéndose pulpo trayendo consigo el máximo de encargos y regalos posibles.
Sur.
Soy feliz acá.
ps: tengo wifa inalámbrica, una de las pocas cosas que pude contratar con el trabajo fijo que tuve el año pasado y que aún puedo seguir pagando. Es raro esto de estar en medio del campo y tener internet, antes veía a los turistas conectados a la orilla del lago y lo hallaba tan inverosimil, tan raro... pero así cambia la vida.