Todo vuelve, los hombres vuelven como bandas elásticas me dice mi hombre que no es tan mío ni de nadie...
Me siento muy extraña desde hace una semana o más, no sé si es el cambio de remedios de la diabetes, el abandono de hace semanas de las pastillas anticonceptivas (que tomaba desde hace 3 años seguidos) o la menstruación que me ha vuelto después de un año sin manifestarse. Hoy me duele todo el cuerpo, me cuesta identificar de qué parte exacta de mi interior se desata este dolor que me patea... siento como si mi cuerpo me estuviera gruñendo desde dentro, como si un hijo que quiere nacer estuviera pateándome las entrañas por no dejarlo salir.
Llevo casi 3 meses en México, aún no me acostumbro ni al ritmo de la ciudad ni a las comidas ni a su gente, y es eso, yo me tengo que acostumbrar a ellos y no ellos a mí.. así con la ley de "la mayoría manda" y está bien, me he propuesto lograrlo y día adía hago mis conquistas.
Llevo tres meses y mis sueños ya suceden en escenarios mexicanos, lo que no pasaba anteriormente, se me aparecen nuevos amigos en los sueños... lo malo del asunto es que la mayoría de mis sueños han sido pesadillas, no sé si es porque estoy muy cansada, el cuerpo me gana o no sé... Por lo mismo pienso en mi madre, en cómo trabaja esa mujer y cómo mi padre apaña y también trabaja mucho, pienso en que jamás me ha dicho directamente que me echa de menos, pero con Eduardo me mandó a decir que me extraña y se acuerda mucho de mí.... y me siento ingrata, no por no echarlos de menos, sino porque entiendo que no me dicen nada por miedo a hacerme sentir mal o porque yo los rete por sentimentalismos, que en realidad son normales porque yo misma los siento pero supongo que en eso de esconder la pena en gruñidos ya me he transformado en una especie de ogro que emerge a veces...
Pero, dado todo esto, decidí que iré de visita más pronto de lo que pensaba, necesito llenarme de mi gente y de sus cariños, no sirve de nada estar acá triste si se tiene la posibilidad de volver de visita por un buen tiempo... así que voy en junio o julio de paseo a Chile, y como me dice mi querido, me repetiré inviernos y no tendré verano en un buen tiempo... y qué va, soy mujer de inviernos, de esos lluviosos fríos y ventosos del sur, verdes profundos y no amarillos...
Es raro cuando los amigos me escriben diciéndome que me echan de menos, si pienso que tampoco era que me juntase tanto con ellos en Santiago, pero es cierto que sí existía posibilidad y de vez en cuando se daba, ahora... no, pero tengo muy buenos amigos ya acá y estoy aprendiendo a conocerlos y quererlos mucho...
En fin (mi muletilla de término) Andrés me envía este video desde su estancia en Copiapó. Me dio mucha nostalgia y por lo mismo, apenas hable de nuevo con mi madre le diré que volveré a Chile de visita en junio o julio para los inviernos
Me siento muy extraña desde hace una semana o más, no sé si es el cambio de remedios de la diabetes, el abandono de hace semanas de las pastillas anticonceptivas (que tomaba desde hace 3 años seguidos) o la menstruación que me ha vuelto después de un año sin manifestarse. Hoy me duele todo el cuerpo, me cuesta identificar de qué parte exacta de mi interior se desata este dolor que me patea... siento como si mi cuerpo me estuviera gruñendo desde dentro, como si un hijo que quiere nacer estuviera pateándome las entrañas por no dejarlo salir.
Llevo casi 3 meses en México, aún no me acostumbro ni al ritmo de la ciudad ni a las comidas ni a su gente, y es eso, yo me tengo que acostumbrar a ellos y no ellos a mí.. así con la ley de "la mayoría manda" y está bien, me he propuesto lograrlo y día adía hago mis conquistas.
Llevo tres meses y mis sueños ya suceden en escenarios mexicanos, lo que no pasaba anteriormente, se me aparecen nuevos amigos en los sueños... lo malo del asunto es que la mayoría de mis sueños han sido pesadillas, no sé si es porque estoy muy cansada, el cuerpo me gana o no sé... Por lo mismo pienso en mi madre, en cómo trabaja esa mujer y cómo mi padre apaña y también trabaja mucho, pienso en que jamás me ha dicho directamente que me echa de menos, pero con Eduardo me mandó a decir que me extraña y se acuerda mucho de mí.... y me siento ingrata, no por no echarlos de menos, sino porque entiendo que no me dicen nada por miedo a hacerme sentir mal o porque yo los rete por sentimentalismos, que en realidad son normales porque yo misma los siento pero supongo que en eso de esconder la pena en gruñidos ya me he transformado en una especie de ogro que emerge a veces...
Pero, dado todo esto, decidí que iré de visita más pronto de lo que pensaba, necesito llenarme de mi gente y de sus cariños, no sirve de nada estar acá triste si se tiene la posibilidad de volver de visita por un buen tiempo... así que voy en junio o julio de paseo a Chile, y como me dice mi querido, me repetiré inviernos y no tendré verano en un buen tiempo... y qué va, soy mujer de inviernos, de esos lluviosos fríos y ventosos del sur, verdes profundos y no amarillos...
Es raro cuando los amigos me escriben diciéndome que me echan de menos, si pienso que tampoco era que me juntase tanto con ellos en Santiago, pero es cierto que sí existía posibilidad y de vez en cuando se daba, ahora... no, pero tengo muy buenos amigos ya acá y estoy aprendiendo a conocerlos y quererlos mucho...
En fin (mi muletilla de término) Andrés me envía este video desde su estancia en Copiapó. Me dio mucha nostalgia y por lo mismo, apenas hable de nuevo con mi madre le diré que volveré a Chile de visita en junio o julio para los inviernos
2 comentarios:
Rompiste mi insomnio con tus sentimientos, tu diabetes, tu añoranza.
querido Gon, no te preocupes en todo caso, mi diabetes está controlada, sólo que acostumbrándose a las comidas mexicanas y aprendiendo nuevamente a comer... quizás cuando regrese a Chile en julio te vaya a ver a ti y tu familia para ver a Isidora y Alita.
abrazos!
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