La mirada ha cambiado de colores y se ha vuelto de tonalidades rojas más fuertes. Los colores vivos se han vuelto emblema, luchando contra las ganas de ser abrazada y amada.
Es inevitable extrañar, pero también es inevitable no encantarme con nuevas luchas acá, con nuevos proyectos y nuevas personas... es inevitable no pensar cómo sería estar en Chile, viajar al campo y buscar digüeñes... y envidio mucho a quienes están allá por no poder tener el don de la ubicuidad....
Hoy ya son dos meses desde que me vine de Chile y pensé que me quedan 22 meses más acá, por lo menos... han habido encontrones ya, propios de mi carácter fuerte, desencantos, pero también alegrías y nuevos amores y admiraciones. He estado armando de a poco mi nueva "familia urbana", como dice Manuel, y he aprendido que el querer también pasa por no querer imponer tanto mi forma de ser y volverme más escucha y menos habla...
A dos meses de venirme sólo puedo decir dos cosas. Estoy feliz.
Una canción interpretada por Lila Downs: Yo envidio el viento...
1 comentario:
amiga mariposa, hasta aquí llega la brisa que nace de tus alas.
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