Mi tristeza extraña está asumida y siendo dejada de lado un rato para no crear un caparazón muy indestructible después. Es raro cómo se relaciona la gente con una ahora que estoy más delgada... cómo muchos me dicen cómo debo ser y qué hacer, lo cual no entiendo por qué pasa. Por otra parte, me cuestan las miradas y coqueteos de los hombres. No logro disfrutar de esas miradas que me invitan a la cama... ¿será que ya no quiero follar nunca más? pero no sé... es raro, porque pienso que unos 4 meses antes, con los 26 kilos que llevo bajados ni me habrían ni mirado...
Anoche hablé con mi hermano, fue bueno eso, extrañaba esas conversas largas que tengo con él sin la presión de mis padres que se asombran las cosas que conversamos... me encontró flaca, me dice que mis manos están delgadas, yo no las veo diferentes, sólo logro notar que las pulseras que usaba me quedan sueltas...
Creo que una de las cosas que me está dando mucha tristeza es la caída compulsiva del cabello, nunca tuve mucho, pero ahora la caída ha dejado pelones, lo que me llevó a la drástica decisión de volverme a cortar el pelo, pero aún no a raparme (lo que figura en mis planes si es que las vitaminas y colágeno que tomo no hace efecto en un par de meses)... también me da pena a veces el atorarme, es tan triste estar vomitando... no sé qué es lo que me pone tan triste de vomitar los alimentos cuando como muy rápido o mastico muy poco la carne y me taconea la tripa...
Pero bueno... una de las cosas que aprovecho cuando estoy triste es que se me ocurren cosas locas para dejar de estarlo: Inventé una crema contra flacidez hecha de romero, aceite de oliva, vaselina, hierba buena, mentolatum jejeje y me quedó re-buena, aunque en realidad con el kilo de crema que me he estado echando a diario, obviamente las estrías iban a comenzar a desaparecer después de todo... sobre todo por el ejercicio 3 veces a la semana y la enorme cantidad de mate que tomo a diario (1 lt por lo menos). Además ya he logrado concentrarme mejor y seguir escribiendo textos para publicar y enviar a congresos internacionales en diferentes lugares. Y... lo mejor, me iré a subir el Nevado de Toluca, paseo organizado por mí con mis amigos queridos.
Pensando en esas ganas de desaparecer que me vienen de vez en cuando y las 2 crisis nerviosas de las que he logrado salir con el tratamiento médico, creo que me asusta seguir bajando de peso, porque de hecho ya peso menos de lo que pesé en mis tiempos en que fui más delgada. Mi doctora me dice que llegaré bajo los 70 kg, lo cual me atemoriza, pues yo ya mido 1.70 mts... pero bueno, con calma y respirar profundo cada vez que me subo a esa pesa y dice menos kilos de los que creí... por ahora supongo que debo aprovechar de bajar de peso hasta que esto se estanque y mi cuerpo mismo me diga que ya fue suficiente....
No hay comentarios.:
Publicar un comentario