Como la canción de Silvio, los amores cobardes no llegan a ningún lado...
Estuve enamorada de un amor cobarde... en realidad siempre me enamoro de amores cobardes, siendo yo la valiente que termina perdiendo la vida.
Pero me recuperé nuevamente. Estoy de pie. Mejor que nunca. Dejando lejos otro amor cobarde más, que se fue sin pedir disculpas por el daño causado y sin saber qué fue lo que tanto daño me hizo. No queda más que cerrar ciclos porque una debe cerrarlos para una, independiente de que el otro no quiera cerrar nada y sea incapaz de ver todo el daño que provocó.
Cerrar ciclos aunque en el alma se acumule la tristeza de la decepción.
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