"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

05-01-2009

desmoronamiento

No hay moral, qué importa si nunca supe qué era la moral...
Mis amigas me felicitan "qué bien Mayi, es lo mejor que pudiste hacer" y muertas de la risa (risa de alegría y extraña admiración porque tampoco lo habrían hecho), me dicen que soy muy fuerte, que es lo que debía hacer. Mientras me deshago en diarrea, y es así, mi cuerpo expulsa todo ya. Estoy más inapetente, lo que es bueno, quizás baje de peso... La Pame me dice que no le haga caso a mi cerebro, que a final de cuentas por eso la colitis, que mi cerebro está ganando, que quizás me esté deshaciendo en mierda.
No es lo que quería hacer. Pero es lo que "debía" hacer.
No obedecer señales o entenderlas de otro modo... el estar hablando de la Negra Ester el sábado en la tarde, haber regalado ese libro a la Natalia que es actriz por azar, y, andar en bicicleta y por "casualidad" haberme tropezado con la obra en República y quedarme a verla.
Que la Coty me haya regalado un poema para Año Nuevo, que antaño postuló a un concurso con el seudónimo de "Isis" (parte de mi nick) y que haya escrito ese poema el 8 de junio, el día de mi cumpleaños (todo antes de conocernos).
Ir con Eduardo a Valpo, ver el rito de Paplanta simbolizando el calendario maya, el universo entero... nosotros nos conocimos el 25 de julio, día fuera del tiempo (y así fue la relación, no nos preocupamos mucho del tiempo y se desgastó sin que yo me diera cuenta...) haber ido por 3era vez con él a Valpo y quedarnos en la misma residencial y en la misma habitación... azar
Mi cuerpo no aguanta las señales. ¿Acaso así asimila el cambio?. Es como desprenderse de sí desde las entrañas mismas. Duele y pesa. Yo no quería eso. No habría hecho nada. No habría entregado ninguna carta de adiós. No habría entrado en esta angustia que siento. Es lo que "debía". Siempre mi vida ha estado marcado por el deber, pero el deber de hacer bien las cosas y el deber de estar haciendo bien las cosas sin dañar a nadie. Pero siento que me dañé. No es lo que quería. Pero, cuando eso que quiero no tiene sentido, es mejor hacer el propósito del "deber sugerido" y social.

Sigo las señales desde otra óptica, las sigo teniendo en cuenta... quiero sanarme, no ser más la chiquilla histérica que sufre sola, de nervios y celos que jamás había sentido. Y las risas de mis amigas resuenan en mis oídos, se alegran de mi decisión, deben pensar que dejaré de estar en pausa... y me siento más en pausa que nunca.

Iré al sur, hoy me pagaron... me ventilaré y volveré, quiero bailar en el nguillatun, bañarme en mi lago, meter las patitas al agua de la vertiente y sólo pensar en cómo ese hielo me remuerde los huesos...

Pensar. Quizás por fin programar las cosas que debo hacer para este año y es que es como dices tú Eduardo, se me vienen puras cosas buenas... o como me dice la Luisa, este año será el mejor.

Sólo espero que la colitis pase, me tiene mal, ha durado ya mucho y siempre vuelve con más intensidad cuando mi corazón explota en dolor y las noches son sólo de llantos contra la almohada... y me siento miserable porque no tengo un espacio propio para llorar, y ayer te habría abrazado, dado un beso y llorado hasta no dar más y te habría pedido un abrazo apretado en búsqueda de ese espacio ahí, en tu camisa... e hice lo que "debía" no más.


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