"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

05-10-2006

La poca disposición de Chile a resolver los temas indígenas

El 9 de agosto se celebró el Día Internacional de los Pueblos Indígenas[i] como cada año desde 1994. En nuestro país ese día pasó casi desapercibido por la mayoría de los chilenos, ya que no existe una gran difusión por parte del Gobierno incluso de las temáticas indígenas que ellos mismos llevan a cabo, como por ejemplo, una mayor difusión de lo que realiza la CONADI en el programa “Orígenes”[ii]. Por eso mismo es difícil pensar que podría haber un mayor reconocimiento en cuanto a temas internacionales de los pueblos originarios si incluso la propia política de Gobierno no aprovecha las instancias de difusión que tiene para promoverlos.
Cabe señalar que hasta el día de “los pueblos originarios” que establece la Iglesia Católica, y que lo conmemora cada última semana de agosto, es más reconocida. La Iglesia celebra misas con oraciones especiales donde se recuerda el valor cultural que cumplen los pueblos originarios. De hecho este año se preparó un especial en la página web de la Iglesia Católica de Chile donde se informa acerca de la importancia de los pueblos indígenas y se critica la política de Gobierno para con los pueblos y se sostiene: “La Ley Indígena (Nº 19253 de 1993) no sólo no reconoce a los pueblos indígenas sino tampoco los derechos colectivos que si les reconocen otros instrumentos internacionales”
[iii].
Este reconocimiento inexistente al cual se refiere la Iglesia, respecto a los pueblos indígenas, es en cuanto a la autonomía de organización que es ancestral y es parte de su cosmovisión y a que aún no se reconoce constitucionalmente a los pueblos originarios. Si bien la Presidenta Michelle Bachelet en su campaña anunció que este tema iba a ser una de sus prioridades, al momento de enviar el proyecto de ley, éste fue rechazado.
Este no reconocimiento se basa fundamentalmente al miedo que existe en la “autodeterminación” que pueden tener los pueblos originarios y al temor de tener una varias “naciones” dentro de un Estado/territorio chileno. Porque hay que tener en cuenta que si se hace ese reconocimiento cultural también se debe respetar a forma de organización de los pueblos, el cómo se organizan en comunidades, eligen ellos mismos sus autoridades dentro de ellas y realizan intercambio comercial entre comunidades cercanas y ellos mismos deciden sobre sus recursos naturales.
De esta forma es casi imposible que se llegue a ratificar el Convenio 169 de la OIT, que señala que los pueblos tienen derecho a la libre autodeterminación. En su artículo 7 inciso primero sostiene lo siguiente: “Los pueblos interesados deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Además, dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente”
[iv].
Claramente lo que señala este artículo va en contravención de las políticas actuales de Gobierno y ello se ve reflejado en el caso del pueblo mapuche y el actual alegato que lleva debido al ducto que desea construir la Celulosa Arauco (Celco) que pasará cerca de terrenos sagrados donde ellos realizan ceremonias como el nguillatún
[v]. Este pueblo se opone tenazmente a la construcción de dicho ducto de evacuación de esta plata de celulosa, ya que si recordamos, un informe de la Universidad austral de Chile comprobó científicamente que la muerte de los cisnes del río Cruces en Valdivia se debió a la contaminación vertida por Celco que finalmente hizo desaparecer el luchecillo, el principal alimento de los cisnes de cuello negro y provocó que éstos murieses por inanición[vi].
El sustento de los pobladores de Mehuín es la pesca artesanal y la mayoría de la población es indígena lafquenche (mapuche del mar) y temen que la evacuación de desechos de la celulosa mate su principal fuente de ingreso y alimento. El Gobierno, en la administración del Presidente Ricardo Lagos Escobar, permitió que la empresa de celulosa construyera un ducto con salida al mar para así descontaminar el Río Cruces y frenar las protestas de los valdivianos por el funcionamiento de Celco.
Esta política de Gobierno de callar a la población nuevamente se ve en el caso de Mehuín, ya que los pescadores artesanales tratan de que la empresa no haga un estudio de impacto ambiental en la zona porque temen seriamente que suceda lo mismo que en el Río Cruces debido a que la CONAMA había permitido el normal funcionamiento de la empresa que finalmente terminó con la vida de los cisnes del lugar. En el caso de los pescadores artesanales, actualmente se enfrentan a la Armada de Chile que tiene órdenes expresas de proteger a la empresa para que pueda realizar los estudios de impacto ambiental para poder construir el ducto con salida al mar.
Esta política de no respetar la opinión de los pueblos originarios no se condice con lo que sostiene el Convenio 169 de la OIT en su artículo 15, inciso primero: “Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derecho de esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos recursos”
[vii]. Nuevamente observamos otra razón de por qué el Gobierno no ratificaría tratado internacional. Esto también se vio reflejado en el caso de Ralco, cuando los mapuche sostenían que esas tierras les pertenecían por derechos ancestrales y que las aguas de la represa pasaba sobre sus cementerios[viii].
La misma CONADI es sólo una instancia mediadora entre Gobierno y pueblos indígenas que no vela por los derechos de los pueblos originarios como se defienden por los tratados internacionales. De esta manera los Gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos Escobar procuraron desarticular el liderazgo indígena que pudiese existir al interior de la CONADI, ya que cada vez más se reduce el poder de decisión de los consejeros indígenas que hay en ella y están supeditados a la voz de Gobierno o de lo contrario deben retirarse de su cargo como sucedió cuando estalló el conflicto de Ralco y los dos primeros directores de la CONADI se opusieron a la construcción de la represa Ralco por considerar que dañaba a las comunidades y su forma de vivir
[ix]. Así fue que no valió de nada la oposición de los mapuche a ello y cómo la misma instancia creada al amparo de la ley indígena 19253, que establece que esta organización reconoce la opinión de los consejeros indígenas para tomar decisiones que les afecten directamente a ellos, fue vulnerada también porque finalmente primó la opinión de Estado que autorizó la construcción de la central hidroeléctrica, ya que trae grandes beneficios económicos al país el contar con una base energética tan grande y que no tiene riesgos de agotarse.
En Chile los derechos colectivos indígenas que se relacionan con temas económicos que benefician al Estado, no son respetados. De esta manera se ignora la opinión y decisiones de los pueblos originarios en cuanto a decidir el cómo administrar y utilizar sus recursos naturales. Con ello es posible entender por qué no existe la urgencia de ratificar el Convenio 169 de la OIT. Si se ratificase el Gobierno debería dejar que los pueblos indígenas administraran los recursos naturales que están en sus tierras. Asimismo el Estado estaría obligado a restituir las tierras que antiguamente poblaron indígenas (y en realidad poblaron todo el territorio de Chile, entonces ¿qué restituir? ¿qué porción de tierra está actualmente libre como para ser restituida?).
En el tema educacional también se carece de voluntad para la ratificación del Convenio 169 de la OIT, ya que éste señala en su artículo 26: “Deberán adoptarse medidas para garantizar a los miembros de los pueblos interesados la posibilidad de adquirir una educación a todos los niveles, por lo menos en pie de igualdad con el resto de la comunidad nacional”. Según los datos arrojados por el Censo 2002 “la barrera educacional para los Pueblos Indígenas parece ser la educación media. En relación a los años de educación, las generaciones más jóvenes de los pueblos indígenas presentan 5.3 años más de estudio, en la población no indígena la diferencia es de 3.7 años”
[x]. Esta diferencia entre ambos sectores de la población se debe a que la población indígena se concentra mayoritariamente en zonas rurales y les es difícil el acceso a educación media ya que la mayoría trabaja o bien, los establecimientos de educación media están a kilómetros de su hogar.
Según datos del Censo un 64,8% de la población indígena habita en zonas rurales. Por otro lado cabe señalar que el Convenio 169 de la OIT en su artículo 27 señala que “los programas y los servicios de educación destinados a los pueblos interesados deberán desarrollarse y aplicarse en cooperación con éstos a fin de responder a sus necesidades particulares”. Si bien hay que reconocer que en la actualidad el Ministerio de Educación está tratando de implementar planes de educación bilingüe en colegios rurales con mucha población indígena, éstos planes no son revisados por los padres de estos niños y no se realiza una educación comunitaria que ligue a todos quienes habitan un sector indígena, por ello cabe preguntarse si cumplirán con las necesidades propias de cada pueblo y sus cosmovisión.
Es difícil pensar respecto a la real voluntad del Gobierno en cuanto al desear preservar las culturas indígenas con todo lo que ello implica (rescate de su lengua, tradiciones ancestrales que implican su propia administración de recursos y administración política en cuanto a cómo se organiza una comunidad).
Quizás se suela echarle la culpa a la no ratificación del Convenio 169 de la OIT, sin embargo tampoco existe el reconocimiento Constitucional a los pueblos indígenas que obligaría al Estado a hacerse responsable de preservar la cultura de los pueblos. Ejemplos de países que tienen una política adecuada respecto a pueblos indígenas son por ejemplo Canadá, que si bien aún no suscribe el Convenio 169 de la OIT, sí reconoce los pueblos constitucionalmente y asegura sus derechos como parte del territorio de ese país y tratando de preservar su cultura. Este país reconoce tres grupos indígenas que vivían ahí desde antes de la llegada de españoles: Primeras Naciones (First Nations), Inuit y Métis
[xi].
Los Inuit son los mal llamados esquimales y la Constitución de ese país hace un reconocimiento a cómo ellos se autodenominan en su propia lengua
[xii]. En nuestro país la misma ley indígena comete errores de denominación de pueblos, de hecho se “reconoce” un pueblo que no existe: el pueblo atacameño. Este pueblo se llama lickan antai que es el nombre en kunza que ellos se dan y que tienen desde antes de la llegada de los españoles a Chile. Quizás resulte vago dar este dato respecto al pueblo lickan antai, pero a la hora de analizarlo es sumamente relevante, ya que las relaciones entre el Gobierno y este pueblo siempre se han visto dificultadas por esa denominación errónea.
Otro ejemplo, donde sí hay reconocimiento constitucional y ratificación del Convenio 169 de la OIT desde 1998, es Ecuador
[xiii]. Este país tiene programas interculturales de educación bilingüe, de hecho la página web del Gobierno está traducida en kichwa, que es el principal pueblo que habita en esa zona ya que aproximadamente un 7% de la población habla esa lengua originaria[xiv]. Por otra parte éste es uno de los países que posee mayores programas de estudios de postgrado en cuando a temas étnicos (lo precede México). Tanto México como Ecuador poseen grandes riquezas arqueológicas y estas culturas indígenas aún forman parte de esos países y por ello es importante el desarrollo investigativo que se da en cuanto a estudio etnográficos y arqueológicos.
Sin embargo, Chile no es un país que sea pobre en cuanto a culturas indígenas, puesto a que aún muchas de ellas existen (precisamente las que reconoce la ley indígena, incluida la diaguita). Si hubiese una política clara en cuanto al desarrollo y fortalecimiento de etnias, no tan sólo reconociendo tratados internacionales, sino que antes de ello, reconociendo de manera constitucional a los pueblos indígenas donde el Estado juegue un rol comprometido en cuanto a velar para que los pueblos no desaparezcan. Precisamente el caso de México
[xv] y Ecuador, países que tienen numerosa población indígena actualmente.
Si bien Chile no ha aprovechado aún la cantidad de población indígena que tiene, el potencial está, pero para poder preservar la cultura de los pueblos y que éstos no se extingan en nuestra moderna sociedad, las políticas de Gobierno deben ser más claras en cuanto al 4,6% de la población que reconoció pertenecer a una etnia indígena en el Censo de 2002
[xvi]. Sólo cuando las políticas internas y externa de derechos indígenas sean claras Chile va a poder imitar a países como México y Ecuador que desarrollan investigaciones etnográficas en pro de los pueblos originarios que quedan en sus territorios.

[i] El día internacional de los pueblos indígenas fue establecido por la ONU en 1994, como una instancia de reflexión acerca de las temáticas indígenas http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/es/news_internationalday2006.html
[ii] El programa Orígenes es un programa de gobierno que tiene como slogan “mira el futuro desde tu origen” y pretende ir en rescate de lo indígena promoviendo su cultura.
[iii] se encuentra en “especiales” de la página de la Iglesia Católica en http://www.iglesia.cl/ donde además se entregan cifras del Censo de 2002. estas reflexiones son hechas debido a la fecha que conmemora cada año la Iglesia, este año en especial quiso hacer este especial en Internet y oficiar misas donde se llamaba a la reflexión de las temáticas indígenas.
[iv] Convenio 169 de la OIT http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/62_sp.htm
[v] Nguillatún: ceremonia mapuche donde se ruega al Dios padre Nguenechen para que proteja a la gente y ayude en las cosechas.
[vi] Página de la CONAMA que pone a disposición del público el informe final de la Universidad Asutral donde se especifica las responsabilidades de la empresa de celulosa en cuanto a la contaminación del río Cruces. El informe está en pdf y se puede bajar en esta pág http://www.sinia.cl/1292/article-31832.html
[vii] Convenio 169 de la OIT http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/62_sp.htm
[viii] los cementerios para el mapuche son importantísimos, están ligados a su cosmovisión. Ellos visitan a sus muertos y les llevan alimentos cada cierto tiempo, ya que creen que de esta manera el muerto estará mejor. El hecho de que ahora sus cementerios estén bajo el agua es algo que daña su cultura, ya que esta ceremonia de ir a dejar comida y regalos ya no la pueden realizar.
[ix] Mauricio Huenchulaf y Domingo Namuncura fueron los primeros directores de la CONADI, ellos con apoyo de los consejeros indígenas, se opusieron a la construcción de la represa hidroeléctrica de Ralco. Cabe señalar que los consejeros indígenas son los representantes de las comunidades mapuche que se agrupan en la CONADI. Este organismo está ordenado de manera jerárquica donde el director es elegido por el Presidente de la República, también forman parte de este organismo los subsecretarios de Ministerios: Secretaría General de Gobierno, de Planificación y Cooperación, de agricultura, de Educación y de Bienes Nacionales; como también 8 representantes en total de las etnias mapuche, atacameña, aymará y rapa nui. Funcionar de la CONADI en ley indígena obtenida de la página de la Universidad de Tarapacá (uta) http://www.uta.cl/masma/patri_edu/PDF/LeyIndigena.PDF#search=%22ley%20indigena%22
[x] Datos sacados del especial de los pueblos originarios realizado en www.iglesia.cl para el 29 de agosto
[xi] Página de Canadá en español http://www.canadaenespanol.com/primeras_naciones_de_canada.htm
[xii] Página de pueblos originarios de Canadá donde sale especificado los derechos de estos pueblos, también se informa cuáles son los pueblos originarios de Cánada, http://www.autochtonesaucanada.gc.ca/acp/site.nsf/fr-frames/index.html
[xiii] Noruega, México, Argentina, Colombia, Bolivia, Costa Rica, Paraguay, Perú, Honduras, Guatemala, Países Bajos, Perú, Venezuela, Brasil, Dinamarca, Dominica, Fiji y Ecuador. Países que han ratificado el convenio 169 de la OIT http://www.iwgia.org/sw4617.asp página del Grupo Internacional de Trabajos sobre Asuntos Indígenas. Donde se especifica labor de la ONU y sus distintas instancias en defensa de los derechos de los pueblos indígenas y tribales.
[xiv] No existen datos de censo respecto a la población indígena total existente en el Ecuador, las estimaciones que se realizan son en base a encuestas que preguntan por la población indígena que sólo maneja su idioma ancestral. Los porcentajes calculados en el censo de población de 2001 para el total de la población son: 6.8% indígena, 2.2% negro, 77.4% mestizo, 2.7% mulato y 10.5% blanco. www.flacso.org.ec/docs/i17_leon.pdf (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Sede Ecuador) Mientras que el cónsul de Ecuador en Brasil sostiene que “La población de Ecuador está compuesta en un 65% mestizos, 25% indígenas, 3% negros y 7% restante lo componen principalmente descendientes de españoles” http://www.consulecuadorsp.com.br/esp/tur_caract_pop.html
[xv] “Esta estimación es ligeramente inferior a la publicada por CONAPO en el libro La población de México en el Nuevo Siglo (12.7millones) porque se basa en los resultados definitivos del XII Censo General de Población y Vivienda 2000, mientras que la anterior utilizaba datos de la muestra censal”. http://www.conapo.gob.mx/publicaciones/2002/13.pdf#search=%22poblacion%20indigena%20mexico%22 este artículo aparece en una página web mexicana donde se analiza la población indígena según datos del XII censo.
[xvi] “De acuerdo a los datos recogidos en el censo 2002, 692.192 personas, equivalentes al 4,6% de población total, pertenecen, en Chile, a grupos étnicos. A diferencia del censo realizado en 1992, que consultaba a las personas de catorce años y más acerca de su eventual identificación con alguna de las culturas mapuche, aimara o rapanui, el censo de 2002 preguntó sobre la pertenencia a uno de los ocho grupos étnicos reconocidos en la legislación vigente”. http://www.ine.cl/cd2002/sintesiscensal.pdf documento de síntesis de resultado de Censo 2002 en formato pdf.

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