Pienso ahora - ahorita- que me tuve que haber quedado en Chile, con mi familia y mi gente.
Siento que fue una mala decisión haberme venido a México desde un comienzo y haberme desconectado de mi comunidad y haber crecido sólo en lo académico.
Pienso entre copas agridulces que debo asumir con orgullo mi soledad. Que es una soledad sempiterna, de esa que no muchos conocen - o que no muchos logran traducir en efímeras palabras- .
Me regresé a México ahora en un sueño del que nunca mucho creí. Que siempre vi que cada mes y medio se iba a pique y me tenía a la deriva de mis propios sueños.
Pienso en toda mi historia, en eso que algunos denominan karma, otros lo que me tocó... y siento que siempre he elegido tan mal a mis compañeros de vida... y pienso que precisamente es porque no he logrado asumir que mi destino es la soledad y que debo aprender a gozar de esa soledad y en soledad.
Debo aprender que la vida me regala sus cosas bellas sólo cuando estoy sola y no cuando he estado acompañada... y es que siempre me busco tan malos amores... que me desgastan hasta convertirme en un guiñapo de nervios y miedos... amores que me recuerdan lo tonto que es estar sola en una cama cuando hace tanto frío, mientras en el otro hemisferio comienza a hacer calor...
Y tomaría un avión ahora mismo derechito a Santiago, porque sé en el fondo de mí que estaría paralizada unos meses y luego me resignaría a buscar trabajo como periodista y asumir que el tiempo se fluye entre letras que dedico a otros y no a mí ni a nadie que quiero... siento ahora que todo eso tendría más sentido que estar acá, absolutamente sola y sin que nadie cuide de mí más que yo misma (que siento que no puedo con inmensa tarea)...
Pienso que si es esta sensación, la que tengo acá, en todo mi cuerpo, la soledad... que ya me cansé de ello... que me quiero devolver y dejar de estar contra la corriente.
Pero a quién le puedo gritar que me cansé de luchar?
Simplemente, en momentos como éste me pregunto para qué tantas veces me he salvado de la muerte que me han provocado otros y por qué simplemente no me morí.... es que acaso la muerte, así cómo el modo de vivir mi vida depende sólo de mí? Ahora no me lo pienso contestar.... sólo sé que me devolvería a Santiago y que no habría regresado jamás a México.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario