Si digo un mes, suena poco, si digo semanas, suena a un poco más de tiempo, si digo días, me suena poco de nuevo y me siento como una especie de presa haciendo rayitas en la pared agrupando de 5 en 5 los días esperando el cambio.
Para algunos es fácil marchar, para otros no, sentimos que tenemos tanto aún por hacer entre los nuestros y pensar en un proyecto de 2 a 5 años fuera parece una era completa.
Cómo tener la certeza de quienes han sido amigos y amigas del alma seguirán ahí, cómo defraudar cariños y confianzas...¿?
Ando rara, el médico ha derivado a sicólogo y finalmente ambos a San Fluoxetina. Sueño y pesadumbre de pensamientos, emociones... pero se rinde, entre tanta pastilla se rinde, se actúa, se trabaja y se acompaña a los seres queridos con las mejores caras... pero, cómo hacer todo más fácil y tener certezas, partir y no perder(me). No quiero más pastillas en mi vida, no quiero tener este sueño que no me deja estar despierta totalmente de día y me hace perderme tantas cosas que quiero disfrutar. Quiero que mi cuerpo deje de portarse tan mal, tan mal... Maira me dice que no puedo tomar tantas pastillas, también la Fer y me lo dirían todas y todos si vieran la cantidad de remedios que me embuto a diario... pero sigo existiendo entremedio de antiazúcares, estimuladores tiroideos, estimuladores de serotonina. A veces el miedo me funde en el pavimento y pienso en la sentencia del médico que me pronosticó que seré ciega a los 30 producto de la diabetes (exageración de él, así me lo tomé cuando me lo dijo)...
A veces el miedo me hace desparecer de quienes quiero, en el último tiempo apenas he visto a mis amigas y es que siento que no sé de qué hablar, que se me olvidaron las palabras exactas para decir tengo miedo a veces de irme y estar sola, que prefiero estar sola a la fuerza ahora desde ya.
En estos días he concentrado la mayoría de mis afectos a mi gatita, la que salvé de la muerte en la Vega Chica, la he llevado al veterinario, le he comprado shampú en seco para gatos, le cambio todos los días la cajita de arena, come master cat gatitos, master cat en lata, leche fresca y agua fresca todos los días... mis papás ya la aceptaron y se la quedarán, se llama Pepita y cuando ando con pena o me ve llorar se me sube en el pecho y se me duerme ahí dando calorcito.
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