"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

26-04-2009

sobre ti

Han pasado 9 meses desde estar juntos... parece que algo nació finalmente de todo esto: Es hermoso haber decidido estar contigo. Quizás nos conocimos de antes, cuando osadamente dejaste un post en este blog y como bien dices, se dejaba ver mi intención de querer intentar estar contigo. Eres interesante. Te conocí, te vi después de mucha observación y detalle. Me aferré a tu compañía, me acogiste sin que te dieras cuenta de ello y eso fue lo que me diste: amparo y sosiego. Te llené de mimos, tejidos y mi mundo. Te tomaste las hierbitas para la tranquilidad y te cambiaste de casa al tiempo de comenzar a estar conmigo. Me dejaste entrar en ese nuevo espacio tuyo y me incluiste, no sé si te diste cuenta, y aún cuando nos alejamos seguí en ese espacio, estando presente con la jardinera y el "tomate prendedor" que me regalaste y que preferí pegar en tu armario... los lagartijos huachacas que toman vino de las copas de madera de Concepción y tantas cosas más.

Son tantas cosas vividas que sólo se puede dar gracias porque la vida nos hizo coincidir... y tan sólo recuerda que te saqué una foto una noche de san Juan, una noche de We tripantu... una noche en que todo comienza de nuevo porque viene un nuevo sol y nos encontramos nuevamente un 25 de julio, día fuera del tiempo para sumirnos en ambos y sólo compartir, generosamente y sin codicia.

Me las "jugué" por ti de la única forma que tengo de llegar a alguien... hablando mucho, pero escuchando harto también, siendo como soy y mostrando esas cosas buenas de mí que dan cuenta de mi identidad como mujer, quizás como forma de mostrarme como un "producto apetecible" sólo para quien quiera, aunque ya sabes que de tanto hablar uno muestra falencias para luego mejorarlas. No sé qué tanto haya resultado todo esto. Nos preguntamos mutuamente por qué estamos juntos, qué nos llevó a estar juntos. Son preguntas que no cuestionan el enorme cariño que nos tenemos. Son preguntas más que nada que nos hacen reír hasta que nos duela la guata... y es que somos tan diferentes, pero acá estamos... tú aprendiendo literatura, escuchando mi música, yo tratando de aprender a bailar y a perder el miedo de mostrar mi cuerpo en movimiento (cuerpo que se descoordina porque tengo alguna especie de descoordinación mental que no distingue la derecha de la izquierda y hace que te pise los pies cuando me haces dar vueltas y vueltas y me haces creer que todo puede ser ligero y que puedo volar, como la canción de Manuel García "recuerda que todo puede volar con viento fuerte"... y eres ese viento, ese aire de frescura que necesitaba para volver a sentirme viva y renacer después de mucho. Para poder reafirmarme como mujer nuevamente y sentir realmente que todo lo que a mí concierne realmente depende de mí).

Sabemos que no hay certezas... sin embargo estamos juntos porque la certeza, paradójicamente, es que sabemos compartir y entregar al otro. Una risa fuerte, un chiste, un abrazo, un beso. Calma. Escucharnos. Conversar. Mirarnos. No darnos la espalda, porque existe "un no puedo fallarte porque te quiero".

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