"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

03-03-2009

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Te miro. Tienes sangre en tus labios. Tienes mi sangre en tus labios, te digo. Yaces. Finges dormir. Finjo que sé que duermes y juego a hacer rulos imposibles en tu pelo negro y liso. Cambias la respiración porque quieres que piense que duermes. Estás ahí. Nuestras figuras se reflejan en el gran espejo de la pieza 15 de ese pobre motel. Sólo puedo abrazarte en ese silencio y fingir que puedo fingirlo todo, como tú. Me digo entonces, hay cosas que jamás se van a volver a repetir, que cuando ese vacío se instale de nuevo sólo diré adiós, sin decirlo, aprendí a fingir.

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