"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

08-01-2009

bicho raro vegetal

Seré un bicho raro si se me erizan los pelos al ver una jardinera con toronjil en una casa vecina y sonrío? yo una vez regalé una jardinera en un cumplemés, recuerdo que anduve por todo el centro capitalino con la jardinera, compré dos kilos de tierra de hojas, la jardinera más grande que pillé, y 5 variedades de hierbas medicinales, cada una con una propiedad diferente... y anduve en el Simposio de Estética ese día, de hecho ese mismo día fue mi ponencia sobre Pascual Coña y no había dormido nada ese día... pero las plantitas me hicieron tan feliz. Ese día el conté a la Cony que ese era mi regalo de cumplemés y me felicitó por la creatividad, aunque yo no lo vi por ese lado... no sé, creo que las plantas regalan vida y alegría... por eso es que extraño tanto el campo y la tierra, allá hay tantos verdes, mis verdes...
Violeta tiene una canción de la jardinera "y por si acaso yo me ausento antes de que te arrepientas, heredarás estas flores, ven a curarte con ella"... "cogollo de toronjil pa cuando me aumenten las penas" y ya estoy aprendiendo a tomar toronjil para calmar la ansiedad, pese a su saborcillo a limón extrañísimo, ya me gusta... sobre todo los cogollos de la planta porque es más suave el té que resulta...
Creo que me da miedo mi capacidad plantística, heredada de mi madre, abuela, abuelos, y tatarasabuelos... sé identificar hierbitas en las calles y las veo, las toco y les hablo o acaricio y quien va a mi lado me queda observando... me mirarán raro porque me creerán loca, me pregunto... pero adoro las plantas, sobre todo las hierbas medicinales, las reconozco y me gusta de vez en cuando salir a pasear a ver si pillo, por suerte en Santiago hay muchas, ayer me emocioné al ver llantén en el pasto de la plaza de la Constitución... o al encontrar manzanilla hasta en el lugar más seco y eriazo de Santiago...
Antes cuando iba a visitar a la Cintia a su casa siempre le llevaba una flor y ella se sorprendía de que siempre anduviera con flores que recogía de sus vecinos... creo que a ella no le gustaban tanto como a mí... pero siempre andaba con flores o recuerdo que sino, me robaba las ciruelas del árbol de su tía o las mandarinas ácidas de esa casa gigante...
Creo que soy medio vegetal, medio animal (quizás una tortolita o una perdiz) y menos humana...
Estoy medio loca, me siento con las piernas cruzadas y me siento un árbol, de esos de tronco grueso inamovibles, quizás un coihue o un mañío no más. Disfruto tanto siendo árbol que me olvido de ser flor, pero creo que es mejor ser árbol que flor...

y... me asumo extraña

1 comentario:

boris dijo...

sita M, sabia esa canción de Violeta, debes dar gracias a la vida por ese don de ver, descubrir, sentir lo que la naturaleza te muestra, buen viaje al sur!!
un abrazo