"La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes. Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar".

28-12-2006

Violenta y triste

Siempre he sido violenta... violentísima y agresiva, gritona y desatinada

Estos últimos días he notado más eso y creo que es porque soy impulsiva y siempre hago lo primero que siento (lo cual no siempre está bien). La gran mayoría de las personas tiene un cerebro en el corazón y yo tengo un corazón en el cerebro (te cito maru, aunque yo esta frase ya la usaba antes).

Qué difícil es todo esto... esta semana me mandaron a la mierda y sin darme la cara, lo cual le otorga aún más su cuota dramática, antes de ello me trataron con sarcasmo sin que lo pudiese comprender bien y esta semana odié(odio) a esa persona más que a nada y es que nunca he odiado, pero luego no sé si ese sentimiento se fue o no... debería tener en frente a ese ratón para saberlo (supongo que si le llamo ratón ya es porque le guardo algo de rencor, o mucho en realidad)... no sé perdonar y ello me vuelve más violenta porque me cuestiono mucho a mí misma y es que me cuesta tanto perdonar... creo que nunca he podido o contadas veces cuando en realidad me he dado cuenta que soy yo la del error... ahora no puedo perdonar y eso me fatiga, ahoga y consume a la vez. Sé que estoy en sombras pero es que la luz no sé dónde está... y sé que puedo reir y entregar alegría a la gente, mi gente, pero es que ahora no me pueden pedir eso tampoco.

Es difícil decirse a sí mismo que se va a volver a creer. Es difícil pensar en otros olores y sabores(dulces y de café), en otras caricias y besos. Es difícil pensar en otros orgasmos sentidos a la par, gritados y musitados al unísono. Es difícil forzar a la mente a callar aquel nombre y engañarse a la vez cambiando bruscamente los sentiientos de amor a odio. No sé añorar otras caricias, ni sé mirar otros ojos... y es que en los tuyos me veía tan feliz. Es difícil terminar todo esto... fueron más de 730 días (como la canción de Drexler) y fue de la peor forma posible, arráncandome de cuajo el corazón y comiéndotelo y vomitándolo y luego tapándolo con tierra como los perros hacen luego de mear en un lugar, marcando territorio a la vez.

Ayer hice una imbecilidad, quemé la famosita moleskine traída desde Italia, quemé todas las cartas de aquella persona que quise, destrocé el CD con nuestra música (de paso me corté un dedo) y luego tiré los papeles que quemé a la taza del baño y se tapó... hasta ahora no se ha destapado, menos mal que me cambio de casa y que esta pensión tiene como 20 baños... y es realmente una imbecilidad haber hecho eso o quizás no, si bien recuerdo cada una de las cosas que decían las cartitas y lo que él me había anotado en el cuadernillo moleskine y me sé las canciones, supongo que el hecho de que no existan materialmente me alivia de cierta manera o quizás no.

Faltan más de 6 meses para que cumpla 23 años y me siento cansada de vivir a veces y de sentir dolor... y patéticamente me digo que no sería capaz de volver a aguantar una más de éstas y sé que bastaría con un simple toque en la puerta para volver a caer, o quizás no y ya he muerto por última vez...

Sólo sé que debo tratar de perdonar entre lo que queda de jueves y este viernes u olvidarme del asunto, ya que necesito concentrarme para realizar mi ensayo de admisión que debo entregar este día 2 de enero (mala fecha...). Una comisión de 3 profesores la corregirá, entre ellos Daneo Flores que me da un poco de susto porque lo considero muy, excesivamente, riguroso y seco por lo demás...

Habrá que tratar de estar en blanco unos días (hay gente que puede hacer eso muy bien) y tendré que cambiarme el corazón a su sitio y tratar de activar el cerebro (sí, ando tonta y hago tonteras). Sólo así podré hacer mi ensayo y entrar a la otra licenciatura a la que postulo...

Esta semana es especialmente dura, quedan pocos días de ella y también pocos días del año. Debo embalar todas mis cosas y cambiarme. Dejar esta pensión en la que he estado 5 años (porque se me acaba la beca de residencia) e irme a casa de mis papás y luego viajar el sur. Pienso en que dejaré la almohada que durante tanto tiempo estuvo húmeda de lloriqueos porque soy tan rellorona, pero también dejo esa almohada en que soñé tantas cosas lindas y donde antes de dormir planificaba las cosas que tenía que hacer o simplemente leía algún libro de Sábato unas mil veces o a Cortázar o García Márquez o leía a la Simone de Beauvoir y tantas cosas que al final me dejaban más dudosa de mí misma...

No sé qué hacer, son tantas cosas... tantos pensamientos en desorden que no me dejan pensar bien... tantos cambios, tantos!! y no es sólo mi corte de pelo (que la Maira lo notó cuando por casualidad me la topé postulando a lo mismo que yo en Oriente y que además después en msn me dijo que si era por lo que me pasaba que me lo corté... y es que será tan obvio!!...)

Me repito que debo quedarme tranquila, pensar... tratar de pensar, congelarme el corazón un rato o paralizarlo, no sé.

Wuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!! pero caigo en desesperación y no sé qué hacer... y es que a cada rato sentada acá en el coputador me vuelven las ganas de llorar y por más que trate de concentrarme no puedo hacerlo... y no quiero seguir llorando tampoco, pero ¿qué hacer?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucha violencia, mucha violencia. Te recomiendo el final de la violencia. Ha sido mi debut en tu blog.
Saludos

°°Janekeo°° dijo...

Sí...
estoy en ello
soy alegre después de todo y llena de cosas alegres que dar